Termografías

La termografía es una técnica que ha crecido con el paso de los años, sus aplicaciones van desde el campo militar hasta la medicina pasando por aplicaciones en la industria como el control de calidad, no solo en productos de manufactura sino también en alimentos.

La termografía de imágenes en el infrarrojo es una técnica de ensayo no destructivo que se aplica en la medicina, mantenimiento preventivo, detección de falla en materiales, control de calidad, seguridad alimentaria, entre otras. El objetivo de esta técnica es entregar información acerca de discontinuidades y separaciones; estructura, dimensiones y metrología; propiedades físicas y mecánicas, composición química, respuesta dinámica y fuentes de calor anormales.

Las cámaras termográficas miden perfiles de temperatura que mapean la distribución superficial de la temperatura del objeto, antes de poder utilizar este mapeo en las aplicaciones nombradas anteriormente se deben conocer los parámetros intrínsecos y extrínsecos de la cámara, es decir la cámara debe estar calibrada.

 

Detectar fallas eléctricas mediante la termografia

 

Si bien muchos problemas eléctricos se asocian por error a conexiones y no a terminales eléctricas sueltas, en ocasiones éste es realmente el problema. Las conexiones sueltas ocasionan altas resistencias. Las conexiones con altas resistencias producen calor, que es una de las principales causas de incendios eléctricos.

Cuando los terminales están sueltos y hay poca carga, se puede producir un arco eléctrico dentro de los cables, lo que produce orificios que se perciben mediante una  inspección visual. Cuando se vuelve a apretar un tornillo de terminal, no se comprime el conductor y solo se asienta en el punto en el que se encuentran los cables dañados. Incluso si el tornillo ahora está apretado, el conductor sigue suelto en la terminal y el sobrecalentamiento continúa. Las inspecciones térmicas con infrarrojos pueden detectar este tipo de fallo de forma confiable.

Las inspecciones térmicas con infrarrojos pueden detectar este tipo de fallo de forma confiable. La figura 1 es un ejemplo de una terminal de un centro de carga que muestra un gran sobrecalentamiento. El punto probado se marca con una cruz y la diferencia de temperatura es de más de 110 °C. NETA (InterNational Electrical Testing Association, Asociación internacional de pruebas eléctricas) proporciona recomendaciones aceptadas por la industria, de acciones para las imágenes térmicas.
Otra área crítica de los centros de carga e interruptores es la alta resistencia, producida por desgaste de las superficies de contacto, lubricación inadecuada de la junta móvil del contacto o desajuste.

A medida que los contactos abren y cierran, especialmente durante fallas, las superficies de contacto se erosionan. Este material se pulveriza en los supresores de arco, junto con carbón y otros productos derivados del arco. A menudo una presión de contacto insuficiente, es el resultado del desgaste y la erosión, aunque unos contactos mal ajustados también pueden tener una presión de contacto excesiva.
Muchos técnicos piensan que a mayor presión de contacto mejor funcionamiento del centro de carga. Lo verdadero es justo lo contrario.

Resumen
El equipo eléctrico y mecánico fallará. La pregunta que no podemos responder es “¿Cuándo?” A menudo, el deterioro produce señales de advertencia que se pueden identificar mediante un lector de imágenes térmicas antes de que el dispositivo falle. Los encargados de termógrafos de infrarrojos con una capacitación adecuada y certificados pueden localizar los problemas antes de que se agraven.

Por
Jim White, Shermco Industries,
para Fluke